jueves, 11 de noviembre de 2010

LA BIBLIOTECA NACIONAL

La Biblioteca Nacional de España es el centro depositario oficial del Patrimonio Bibliográfico y Documental de España, custodiando más de 26 millones de publicaciones producidas en territorio nacional desde comienzos del siglo XVIII: libros, revistas, mapas, grabados, dibujos, partituras, folletos, etc.
La Biblioteca Nacional difunde este patrimonio bibliográfico a través de su catálogo y de la elaboración de la Bibliografía Española y desarrolla servicios al público que van desde las salas de consulta y los servicios a distancia a través su página web, a los servicios de información bibliográfica especializada y el préstamo interbibliotecario. A través del Museo de la Biblioteca se divulgan las colecciones, el funcionamiento y la historia de la Biblioteca Nacional. Además desarrolla un programa de actos culturales. Está situada en el número 20 del Paseo de Recoletos de Madrid, compartiendo edificio con el Museo Arqueológico Nacional y tiene además una segunda sede en Alcalá de Henares.
Orígenes La Biblioteca Nacional fue fundada por Felipe V en 1712 con el carácter de Biblioteca Real, aunque hasta el 2 de enero de 1716 no se promulgaría el decreto de su creación, con la doble función de hacer llegar el conocimiento a los ciudadanos y recoger las bibliotecas particulares de algunos nobles.
Los impresores venían obligados (como ahora con el depósito legal) a entregar un ejemplar de los libros que publicasen en España. Se publica la primera obra fruto del trabajo de la biblioteca en 1738 bajo el título de Bibliotheca Universal de la Polygraphia Española, realizada por Cristóbal Rodríguez. En 1761, Carlos III funda la Imprenta Real a cargo del bibliotecario mayor, liberando así a la institución de las tareas de edición y favoreciendo la multiplicación de obras.
[editar] El siglo XIX En 1836 la Biblioteca pasa a denominarse Nacional, y su actividad deja de depender de la Casa Real para serlo del Ministerio de la Gobernación. La desamortización provoca el cierre de numerosos conventos e instituciones religiosas, cuyos fontos pasan en gran medida a la Biblioteca.
Entre 1835 y 1860 se crean distintas comisiones encargadas de la especialización de los estudios de la institución.
En 1892, 26 años después de su inicio, terminan las obras del denominado Palacio de Museos, Archivo y Biblioteca Nacionales en Madrid, edificio neoclásico proyectado por el arquitecto Francisco Jareño y Alarcón (1818–1892), y en 1896 todos los fondos ya habían sido trasladados definitivamente a su nueva sede.
[editar] El siglo XX Otra incautación de obras al clero durante la I República tendrá como destino la Biblioteca. Nuevamente durante la Guerra civil española, entre 1936 y 1939, acceden a la biblioteca casi medio millón de volúmenes fruto de las distintas incautaciones.
En 1957 se establece el depósito legal que sustituye a la primitiva regulación que obligaba a los impresores a entregar un ejemplar de cada obra. Sin embargo, la Biblioteca Nacional se convierte, en palabras del especialista Jesús Cuadrado en "el coladero más grande para desaparecer los productos de la cultura popular", desde tebeos a cromos, pasando por fotonovelas, novelas de género, pegatinas, calcomanías, recortables, dioramas o carteles, los cuales eran sustraídos por bedeles y archiveros.
Con la llegada de la democracia, la situación no mejoró, ya que no se consideraba prioritario conservar, mantener, reponer o catalogar la denominada cultura popular. De esta manera, "más de la mitad de la mitad de la mitad de todos los tebeos (apaisados o verticales, es lo mismo) han desaparecido; sólo están, cuando están, las fichas, y no todas". Lo mismo puede decirse de los cromos o las fotonovelas sobrevivientes, que se encontraban arrumbadas de mala manera. Debido a esta situación, diversos estudiosos de estos sectores convertirían en una constante su reclamación de un Centro de Documentación de la Historieta y la Cultura Popular que evitase la "irreparable pérdida de nuestra memoria gráfica".
Ya en 1986, se inicia una nueva etapa de obras en la Biblioteca Nacional que tiene como finalidad mejorar la distribución del espacio en su edificio principal y crear un segundo depósito en Alcalá de Henares. Ahora integrará la Hemeroteca Nacional, el Instituto Bibliográfico Hispano y el Centro del Tesoro Documental, todo como un único proyecto.
En 1988 se inicia una nueva fase en la automatización de la Biblioteca Nacional con el nuevo sistema ARIADNA que entró en funcionamiento en 1991 y fue sustituido por el sistema Unicorn en 2007.
En 1991 por Real Decreto (R.D. 1581/1991 de 31 de octubre) se aprueba el Estatuto de la Biblioteca Nacional como Organismo Autónomo.




LA RED SOCIAL:



La Red Social es literalmente la película de Facebook, una cinta que nos traslada hasta los años de la creación de este fenómeno que ha revolucionado las relaciones sociales en la actualidad. Aunque se basa en muchas fuentes, en La Red Social veremos confluir la historia de Mark Zuckerberg el joven que concibió la idea de Facebook con la intención de ser parte de los clubes a los cuales estaba excluido en la Harvard; Eduardo Saverin quien dio el capital inicial y además era el mejor amigo de Zuckerberg; Sean Parker el que trajo a los inversionistas y los gemelos Winklevoss que demandaron por el supuesto robo de la idea.



“No se hacen 500 millones de amigos sin ganarte algunos enemigos” es la frase que nos presenta la cinta y que pinta claramente un drama que abarca temas como la traición y la ambición a la vez que cuenta el surgimiento de la página social más importante de internet en todo el mundo.



Dirigida por David Fincher, la cinta de 122 minutos de duración tiene en el rol principal a Jesse Eisenberg interpretando a Mark Zuckerberg, Andrew Garfield como Eduardo Saverin, Justin Timberlake en el rol de Sean Parker, Armie Hammer en la doble interpretación de los gemelos Winklevoss, Max Minghella, Rooney Mara y Rashida Jones.

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